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Acerca del CELE

Marco Comunitario y Nacional

El hecho de haberse reconocido que las naciones desarrolladas son históricamente responsables del incremento de la concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEE) y la toma de conciencia de la urgencia en actuar en este tema llevó a que el 11 de diciembre de 1997 fuera aprobado el Protocolo de Kyoto, en el que se determinaron las metas para el período 2008 - 2012, teniendo como referencia las emisiones verificadas en 1990. La Unión Europea, como organización supranacional, se  comprometió con una meta de reducción global de un 8%, y Portugal se obligó a limitar el aumento de sus emisiones a un 27%.

Solamente después de 7 años, en el 18 de noviembre de 2004, ha sido cuando el número de países que ratificaron el Protocolo de Kyoto alcanzó finalmente un 55% de las emisiones con la ratificación de Rusia. Noventa días después, con la entrada del Protocolo de Kyoto en vigor - el pasado 16 de febrero de 2005 -, los países que ratificaron el texto legal han quedado obligados al cumplimiento de las metas establecidas.

Con el fin de hacer con que el cumplimiento del objetivo de reducción global del 8% fuera eficaz en relación a sus costos, la Unión Europea, a través de la Directiva 2003/87/CE de 13 de octubre de 2003 (Directiva Linking) creó el Comercio Europeo de Licencias de Emisión (CELE). Esta Directiva ha sido transpuesta al derecho nacional por el Decreto-Ley n.º 243]A/2004 de 31 de diciembre, modificado por el Decreto-Ley n.º 72/2006 de 24 de marzo, actualmente en vigor.
Las empresas abarcadas por el comercio de emisiones se hallaron, de esa manera, obligadas a introducir una nueva variable en su proceso de producción, el carbono. Este se encuentra ahora asociado a un valor de mercado, con lo cuál una adecuada gestión de esta variable es extremadamente importante para la salud financiera de la compañía.

Las pautas para la vigilancia y comunicación en el CELE estuvieron definidas desde 2005 hasta 2007 por la Decisión 2004/156/CE, y desde 2008 por la Decisión 2007/589/CE,  actualmente en vigor.
Del 3 al 14 de Diciembre se celebró el COP 13 (Council of Parties) en Bali, que concluyó con la adopción del “roadmap” en el que se definió la trayectoria para el proceso de negociación que concluirá en 2009, respecto a un nuevo acuerdo para el Cambio Climático para el pos-2012 (que es cuando terminará el período definido por el Protocolo de Kyoto).

Estructura General

El CELE presenta un régimen de funcionamiento de “Cap and Trade”, en el que se establece un valor global de emisiones para cada Estado-Miembro en el llamado Plan Nacional de Licencias de Emisión (PNALE) y un valor de licencias para cada instalación abarcada. Durante el período de funcionamiento, las instalaciones pueden comprar o vender sus licencias (que equivalen a una tonelada de CO2) según el valor de licencias asignado y las emisiones realmente emitidas.

El CELE comprende más de 12 000 instalaciones de los veinticinco Estados-Miembros y tuvo inicio el 1 de enero de 2005.

1º Período: 2005-2007 (PNALE I)
Valor Global para Portugal: 39,7 Mt de CO2/año
Número de Instalaciones: 245

2º Período: 2008-2012 (PNALE II)
Valor Global para Portugal: 34,8 Mt de CO2/año
Número de Instalaciones: 228

Sectores abarcados por el CELE

El sector termoeléctrico representa cerca de la mitad del total de las licencias disponibles para Portugal, seguido del sector de los Cementos y Cal con un 24% y el de la refinación con un 11%. El sector cerámico es uno de los que tiene el menor número de licencias, aunque es el sector que presenta un mayor número de instalaciones (75 de un total de 219). Esto tiene que ver con el hecho de que la mayoría de ellas es de muy pequeña dimensión y, por lo tanto, con un valor de emisiones de CO2 reducido.

Fuentes “no directas y técnicamente relacionadas con el proceso”, como por ejemplo. hornillos, calienta baños, calentadores de áreas sociales, no deberán ser tenidas en cuenta.

Obligaciones y Necesidades de las Instalaciones abarcadas

A través de la Resolución del Consejo de Ministros se aprobó el Plan Nacional de Licencias de Emisión, en el que quedó definido el límite de licencias asignadas al país, así como el valor de la reserva para los nuevos entrantes. Posteriormente, fue determinada, a través de Providencia Conjunta, la asignación anual de licencias a cada una de las instalaciones abarcadas por el CELE.

Así, hasta el 28 de Febrero de cada año del período en cuestión, APA ingresa en la cuenta del Registro Portugués de Licencias de Emisión (RPLE) de cada una de las operadoras el valor anual que le ha sido asignado.

Todas las instalaciones abarcadas por el CELE están obligadas a tener un Título (TEGEE) en el que figuren definidas las fuentes de emisión de las instalaciones, los combustibles y materias primas utilizadas, los equipos de medición, los niveles metodológicos que deben cumplir y los procedimientos de control y vigilancia de las emisiones.

Las instalaciones deben vigilar a cada año sus emisiones y elaborar un informe (REGEE – Informe de Emisión de Gases de Efecto Invernadero). A cada año las instalaciones son objeto de verificación por parte de una entidad aprobada por la Agencia Portuguesa del Ambiente (APA) para el efecto. En esa verificación se evalúa el REGEE así como la ejecución de lo dispuesto en el TEGEE.

Hasta el 31 de marzo del año siguiente al que ocurren las emisiones, las instalaciones están obligadas a entregar el REGEE firmado por el verificador, así como una Declaración de la Verificación y el Informe del Verificador a través  de soporte electrónico (e-sipo) creado para la aportación de datos y documentos a la APA.

Por fin, hasta el 30 de abril de cada año, la instalación debe entregar las licencias correspondientes a las emisiones del año anterior (valor verificado) a través del RPLE.

Obligaciones de las operadoras: cumplimiento legal

Necesidades de las operadoras: gestión de la cartera de licencias, control periódico de las emisiones de CO2 (con proyecciones a corto, medio y largo plazos), reducción de las emisiones de CO2, incorporación del CO2 en la toma de decisión para nuevas inversiones.

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